Las personas mayores, con o sin discapacidad, también viven el arte a su manera: a veces más despacio, a veces con ayuda, pero siempre con ganas. Cuando los espacios culturales se adaptan, el arte deja de ser complicado y se convierte en un lugar donde todos/as pueden disfrutar, recordar y sentir.
Para esta ocasión nuestros/as residentes han realizado una escultura con mucha simbología. Con esto, queremos transmitir que la diversidad y la igualdad nos unen como los dedos de las manos. Todos/as diferentes y unidos/as a la vez. La obra está expuesta en el museo íbero de Jaén.
Porque el arte, al final, es para todas las edades y todas las capacidades.
La familia Entrepinares os anima a visitar esta exposición.
